Mediante esta carta quiero reconocer y agradecer a la cooperativa CAMINOS, por el trato y el cuidado que ha recibido mi madre y nosotros frente a las gestiones que hemos hecho cuando necesitamos vuestro apoyo en el tiempo que ha estado ingresada en el H. Evangélico.
Actualmente está recuperándose y adaptándose a esta nueva etapa de su vida.
Agradecemos el cuidado y reconocemos en cada una de sus profesionales la calidez, la calidad humana y el profesionalismo, que han puesto en atender y acompañar a mi madre, para hacerle esos momentos más fáciles.
Gracias, Roxana por facilitarnos tanto las gestiones y las ayudas técnicas para mi madre, Aurora y las coordinadoras de servicios por vuestra disposición a resolver nuestras necesidades de servicio, a las compañeras que están día a día, haciendo que la cooperativa Caminos cumpla fielmente sus principios.
Especialmente quiero hacer llegar nuestro agradecimiento a las cuidadoras que la han acompañado: Karina, Beatriz, Nardelrys, Analía, Estrella…por el trabajo comprometido con el cuidado, la empatía y vuestro saber hacer… nos habéis enseñado mucho de cómo se cuida a una persona con respeto y dignidad.
Simplemente gracias.